REPRODUCCIÓN O RESIGNIFICACIÓN
Estimado
lector, el ser humano necesita interactuar con los demás para obtener
conocimientos, dichos conocimientos no son experimentados, en la mayoría de los
casos, por nosotros mismos, sino que se nos trasmiten por los otros
significativos. La información que nos proporcionan los demás nos ayuda a vivir
nuestra vida cotidiana y en algunos casos la aceptamos tal cual, pero en otros
la cuestionamos.
El
hombre se tiene que relacionar con su ambiente, pues esta interacción le
permite desarrollarse dentro de un orden social y cultural específico, que los
otros significativos le trasmiten desde su nacimiento. El orden social le
permite al individuo vivir dentro de la
sociedad sin trasgredir las normas y las instituciones socialmente aceptadas.
El
orden social se reproduce gracias a la institucionalización y la legitimación;
la institucionalización se da derivada de una tipificación reciproca de
acciones habitualizadas, cuando las
personas interactúan entre sí, derivado de esa relación las tipificaciones se
expresan en pautas de comportamiento. La legitimación explica y justifica la
trasmisión del orden institucional a una nueva generación.
El
individuo participa en el mantenimiento del orden social mediante la
interacción con los otros; el ciudadano bien informado busca información y se
forma opiniones razonables de acuerdo a sus intereses; tomando en cuenta sus
significatividades, las que están a su alcance y puede cambiar con sus acciones
y las que le son impuestas. Los individuos presentan mayor interés por los
objetos con los que tienen más contacto y que se encuentran presentes a su vida
cotidiana.
La
interacción “cara a cara” es la experiencia más importante que se tiene con los
otros, en esta interacción se obtiene un intercambio del cual se aprende de
manera tipificada.
A
continuación te presento un pequeño relato sobre aprendizajes reproducidos,
donde la repetición de ciertos hábitos y la rutina puede no ser el mejor camino
para el aprendizaje:
Recuerdo
que en la secundaria uve una maestra de Historia Universal que solo nos hacía
tomar dictados y copiar páginas enteras del libro; siempre nos dejaba de tarea
cuestionarios que debíamos responder tal cual estaba en el libro.
Algunas
veces nos hacía exponer en su clase, pero nos pedía que diéramos la información
tal cual del libro y que la memorizáramos, porque no le gustaba que sacáramos
notas o apuntes durante la exposición. Sus evaluaciones siempre eran difíciles,
pues si omitíamos algún pequeño detalle en nuestra respuesta la tachaba, por
eso la mayoría de mis compañeros y también yo, utilizábamos la memorización
para responder sus exámenes.
Me
parece que situaciones como esta impiden al estudiante desarrollar su capacidad
de análisis, de crítica, de reflexión, y únicamente se limita a repetir
información que no comprende. En una materia como la historia, la memoria
siempre será una herramienta que nos ayude mucho, solo que deberá ir acompañada
de la comprensión de la información, de un proceso de análisis, mediante el
cual los estudiantes puedan llegar a un aprendizaje significativo.
María Trinidad Martínez Pérez
María Trinidad Martínez Pérez
Referencia
P. Berger y T. Luckman, La construcción social de la
realidad. Los fundamentos del conocimiento en la vida cotidiana
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